Volumen de las emisiones de CO2 en España

Observando la evolución de España, quinto emisor de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de Europa, en el período considerado de 1990 a 2009, se observa un incremento global del 25% mientras que los valores objetivos marcados por el Protocolo de Kioto y los objetivos marcados por la Unión Europea implicaban una reducción del 10% en ese mismo período.

Como puede verse en la siguiente figura, la crisis económica de 2007 y la crisis asociada al carbón introdujeron una gran disminución en emisiones antropogénicas, debido fundamentalmente al descenso en la demanda, aunque esta disminución no se ve justificada ni por modificaciones en los hábitos de consumo, ni por actuaciones efectivas de mitigación, por lo que se puede considerar como circunstancial. Desde el punto de vista estructural, no se tomaron acciones suficientes para justificar una reducción de emisiones asociadas a la disminución del consumo o a la adaptación de los emisores a la búsqueda de la sostenibilidad, adaptación al aumento de eficiencia en el consumo o a la sustitución de las fuentes de producción de Energía Primaria convencional a otras de origen renovable.

En 2011, prácticamente permanecieron constantes las emisiones de CO2 respecto a 2010, debido al mayor uso de carbón y a que disminuyeron las emisiones de las viviendas y del transporte por carretera. Las emisiones totales se redujeron en un 4% respecto a 2010.

La mayor participación del carbón en la producción eléctrica hizo aumentar en un 15% las emisiones asociadas a la producción de energía eléctrica. En 2012 se registró un apreciable descenso (1,8% respecto a los valores de 2011) de las emisiones controladas por las Directivas Europeas anteriores, focalizándose en:

  • El procesado de la energía, con disminuciones en el transporte, la combustión estacionaria en las viviendas y en la industria. Sin embargo, se ven contrarrestadas por el incremento de emisiones provocadas por la producción de energía eléctrica.
  • Los procesos industriales, con un descenso generalizado.

Las emisiones de CO2 a la atmósfera están íntimamente ligadas a una demanda de energía acorde a la evolución de la economía. Según las previsiones de MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico), la economía española crecerá muy lentamente provocando que la evolución de las emisiones previstas de GEI se mantengan prácticamente constante en los próximos años, previendo un incremento muy leve hasta 2020, sin medidas correctoras. Más allá, debido a la ausencia de medidas de control efectivas, se observa un retorno a la tendencia previa a 2007, es decir, un crecimiento en emisiones de CO2 muy superior a lo recomendado por el Protocolo de Kioto y por el Acuerdo de Copenhague, como puede verse en los años 2014 y 2015. Al igual que se puede ver comparando con los requerido en la Cumbre del Clima de París (COP21), y sucesivas, siguiendo la curva indicada en la figura siguiente:

Analizando la tendencia propuesta por el MITECO, se observa una proyección tendente a la reducción continua de emisiones en todos los sectores considerados en el informe, si bien, teniendo en cuenta el impacto de las políticas y medidas ya existentes en el momento de elaboración de las proyecciones. Se observa una tendencia sostenida a la baja con tasas de reducción de las emisiones interanuales que oscilan entre el -0,2% y el -0,8%, las emisiones de GEI proyectadas se reducirían un -7% y un 14% respecto al año 2015, situándose en niveles comparados con los de 2005 de -29% y 35% en 2030 y 2040 respectivamente.

Con medidas adicionales, desde 2015 hasta el año 2020 las emisiones proyectadas permanecen prácticamente constantes con una ligera tendencia a la baja y una tasa anual de reducción del -0,5%. En el segundo periodo entre 2020 y 2030, se observa la mayor reducción de las emisiones alcanzando una tasa anual de reducción del -3,1% (seis veces superior a la del escenario tendencial). En este escenario se alcanzan previsiblemente niveles de emisión de GEI en 2030 un -48% inferiores a los inventariados en 2005.

El principal descenso de las emisiones hasta el año 2030 en el escenario con medidas adicionales se produce en los sectores de la generación de electricidad (reducción del 73% de las emisiones respecto al año 2015) y del transporte (reducción del 31%). Finalmente, en el tercer periodo entre 2030 y 2040 se modera el efecto de mitigación de las medidas adicionales planteadas con una tasa de reducción anual de las emisiones del -1,9% y situando las emisiones al final del periodo un 58% por debajo de las del año 2005 y una reducción del 45% en todo el periodo proyectado desde 2015.

Atendiendo a nuestros cálculos, los volúmenes de emisiones de Dióxido de Carbono para España en el Escenario de Referencia, en el Sostenible y en el realmente incurrido, junto con su estimación hasta 2050, son los expresados en la figura siguiente.

Como puede verse, el impacto de la crisis económica de 2007 frenó las emisiones de GEI, provocando un crecimiento de la economía mucho más lento que en el anterior período que provocaba en las proyecciones anteriores un cambio en la tendencia a mantenerse prácticamente constante con un crecimiento muy moderado, como puede verse en las figuras anteriores, en los años 2010 y 2011. Debido a las políticas propuestas por el MITECO y a la aplicación de ayudas por parte del gobierno, se observa una fuerte reducción entre 2010 y 2025, lo que ahonda en la senda de la sostenibilidad, afectando fundamentalmente a sectores de la producción de energía eléctrica, industria y transporte. Si bien, entre 2020 y 2030 se prevé un estancamiento en la tendencia debido a factores meramente estructurales, como puede ser el estancamiento en la implantación de Energías Renovables, cambios en la producción de gases combustibles con emisiones nulas y otros debidos a la geopolítica como puede ser el impacto de la Guerra de Ucrania, la política de Estados Unidos y China y la política interna en la Unión Europea en lo referente al control de emisiones y al retraso de la agenda 2030 al año 2035.

Esto supone un fuerte crecimiento en emisiones entre 2035 y 2050, que por la geopolítica actual podría adelantarse a 2025. Todo ello hace previsible un mantenimiento del modelo económico lineal en el que no se observan mejoras asociadas a actuaciones reales sobre el estado de las emisiones a incurrir.

Desde el punto de vista legislativo, se han transpuesto las Directivas Europeas anteriores, mediante la Ley 1/2005 de 9 de marzo y los Reales Decretos 1866/2004 y 60/2005, que limitan el volumen de CO2 emitido a través del Plan Nacional de Emisiones (PNAE). Y finalmente, en la actual legislatura, la Ley de Cambio Climático 7/2021 de 20 de mayo, se espera que se comience a legislar la transición Ecológica al nuevo modelo sostenible y descarbonizado, controlado a través el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.

Será necesario observar el impacto real de la crisis asociada a la COVID-19 y a la invasión de Ucrania por parte de Rusia con el consiguiente impacto en la economía a Nivel Mundial, por el encarecimiento de la energía proveniente del Gas Natural importado por la UE de Rusia; y del resto de materias primas. Además de analizar el impacto económico de las políticas de bloques utilizadas como herramienta de presión tanto por Estados Unidos, como por China y la Unión Europea. Si bien, lo más previsible en todos estos casos es que se incremente el volumen de emisiones de GEI de forma que se retrasen los objetivos de sostenibilidad proclamados por los distintas COP realizadas, así como lo acordado en el Protocolo de Kioto y en el Acuerdo de París.

Referencias:

  1. MITECO SPAIN-2019-MMR_Projections-Art14-Report-ES.pdf
  2. Protocolo de Kioto
  3. Acuerdo de Copenhague

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