La Tierra, el planeta en que vivimos, ¿es o no es finito?, buena pregunta. Viendo que nuestro planeta tiene un tamaño y que habitamos la superficie y que esta no es infinita, es muy soberbio suponer que podemos mantener un modo de vida basado en el consumo sin fin. Basado en consumir tanto como sea necesario como vía de desarrollo y de bienestar social. Esto parece un modelo social de difícil mantenimiento en el futuro.
Antes de la revolución industrial, en todo el mundo había alrededor de unos 1250 Millones de habitantes, pasando de 250 millones en la época de Jesucristo, por lo que la evolución que hubo en ese período de 1850 años, fue de incrementar la población mundial en 1000 millones de habitantes, con una tasa de crecimiento anual de unos 0.108 cada 50 años aproximadamente.

Fuente: PALEOYMAS (2022)
En 2025 hemos alcanzado la cantidad de 8.500 millones de habitantes, pasando por los 7.800 millones en 2020. Tan solo en dos siglos, desde que se inició este fenómeno mundial, la tasa de crecimiento es exponencial y de alrededor de un 1,75 cada 50 años en tan solo 200 años. Hay una ruptura radical, se ha ha multiplicado esta tasad e crecimiento por más de 16, lo que muestra el impacto sobre la población mundial del modelo productivo impulsado por la revolución industrial y basado en el consumo lineal.
Es importante, por tanto, estudiar como pueden afectar en el previsible futuro a nivel global los siguientes factores:
- Población mundial, impacto y nivel de vida.
- Escasez de recursos y de materias primas.
- Cambio Climático y recursos de agua
- Escasez de recursos hídricos y su incidencia en las actividades productivas
Es decir, hacia donde vamos si mantenemos el modelo actual. Una evolución que esperamos que sirva para obtener conclusiones que permitan ver que legado estamos fabricando y que heredarán nuestra generaciones venideras, de seguir mirando para otro lado.
Población mundial, impacto y nivel de vida
La población mundial está en pleno crecimiento, un crecimiento prácticamente exponencial hasta la fecha, que se prevé se mantenga en el futuro acorde a los resultados obtenidos a partir de los modelos de previsión. La siguiente figura muestra cómo se prevé que sea este crecimiento y, siendo conscientes de que la cultura del bienestar es un movimiento que se extiende a todos los niveles y sociedades, es totalmente predecible que el consumo de Energía Primaria crecerá acorde al aumento de la población. Un consumo directamente proporcional a la calidad de vida; y, como en todos los países los distintos gobiernos locales buscan elevar el nivel de vida de sus habitantes como uno, si no el principal, derecho fundamental de sus habitantes, se puede decir sin temor a equivocarse, que aumento de población irá de la mano de mayor consumo de Energía Primaria.

Fuente: Naciones Unidas (1 de diciembre de 2025)
Recientemente se actualizaron las proyecciones de crecimiento de la población para incluir el fenómeno de incremento demográfico asociado a la edad reproductiva y por lo tanto al número de nacimientos, frente al número de decesos. En la actualidad el número de nacimientos supera al total de muertes, por lo que las proyecciones muestran un inevitable crecimiento demográfico hasta por lo menos finales del siglo XXI, previendo alcanzar los 11.000 millones de personas.
De acuerdo a la siguiente figura, se puede ver que la edad media de la población mundial está aumentando de manera lineal desde 1970 hasta alcanzar los 30,9 años en 2025. Esto muestra que la población mundial está envejeciendo y al hacerlo se va convirtiendo en una población que demanda mayor nivel de vida, por lo que esta tendencia, si bien frenará el crecimiento de la población a la larga, aumentará la demanda energética.

Fuente: Demografía mundial 2025 (población, edad, sexo, tendencias) – Worldometer
Esto, junto con una Tasa Global de Fecundidad (TGF) de 2,1 representa la Fecundidad de Nivel de Reemplazo: el número promedio de hijos por mujer necesario para que cada generación se reemplace exactamente a sí misma sin necesidad de inmigración internacional. Y como puede verse, con una tendencia clara a seguir disminuyendo. Si llegase a decaer por debajo de 2,1 provocaría que la población total comenzara a disminuir; y el valor actual de 2025 de 2,2. Esto indica que en un futuro muy cercano la población mundial alcanzará su máximo decayendo por disminución de nacimientos.

Fuente: Demografía mundial 2025 (población, edad, sexo, tendencias) – Worldometer
Ahora bien, si juntamos esto al aumento de la esperanza de vida, tenemos dos de las tres condiciones que hacen que la población siga creciendo aún modificando la tasa de fertilidad a la baja. En la actualidad, en 2025, la esperanza de vida al nacer de los hombres es de 70,9 años, de las mujeres de 76,2 y para ambos géneros, de 73,5. Y como puede verse en la figura, con una tendencia al alza claramente definida.

Fuente: Demografía mundial 2025 (población, edad, sexo, tendencias) – Worldometer
Y el tercer factor a considerar es el de la disminución de la mortalidad infantil. en la actualidad, en 2025, la tasa de mortalidad infantil es de 26,4 por cada 1.000 nacidos y las muertes de niños menores de 5 años de 35,5, con una tendencia muy clara a seguir disminuyendo en el futuro cercano y a medio plazo.

Fuente: Demografía mundial 2025 (población, edad, sexo, tendencias) – Worldometer
Analizando los tres factores en su conjunto de manera simultánea, se concluye que la población mundial está aumentando su edad mediana debido a que la tasad e fertilidad está disminuyendo, la esperanza de vida aumentando y las tasas de mortalidad infantil y de menores de 5 años también están disminuyendo. Los tres factores a la vez hacen que la población mundial siga creciendo aunque su edad mediana aumente también, si bien, se prevé el llegar a un máximo a corto o medio plazo, que de acuerdo a la primera figura se alcanzará hacia el último cuarto de este siglo.
Por otra parte, la riqueza de la población (PIB per cápita) ha crecido a un ritmo constante y mantenido con una tasa del 1,4% anual y se prevé que este crecimiento se mantenga a lo largo de todo el siglo XXI. En 2022 se situó en 10.500 USD/persona y, de seguir al ritmo actual se situaría a finales del Siglo XXI en seis (6) veces los valores registrados en 2010, más aún si se considera el impacto de las economías emergentes.

Fuente: World GDP per capita – Charts | Diagrams | Graphs
En resumen, tanto la población como su nivel de riqueza crecerán de forma continua a lo largo de este siglo, por lo que, si se pretende acelerar la reducción de la cantidad de energía que es consumida por habitante y el uso de combustibles fósiles como principal y casi única fuente de Energía Primaria, es necesario actuar simultáneamente en todos los sectores energéticos y productivos que emitan Gases de Efecto Invernadero (GEI).
Es decir, teniendo en cuenta el incremento poblacional, el mantenimiento y la mejora de la calidad de vida y la evolución del poder adquisitivo per cápita, el problema medioambiental asociado a la emisión de GEI de origen fósil y sus consecuencias asociadas al impacto del Cambio Climático, es muy previsible que la situación actual de uso extensivo de los combustibles fósiles se agravará con el paso del tiempo si no se implementa, de forma agresiva y extensiva, una estrategia de sustitución del modelo económico actual (usar y tirar) a otro basado en Energías y materias primas de origen Renovable y sostenible con el medioambiente (usar, reciclar y reparar).
Escasez de recursos y de materias primas
La sociedad es consciente de que vivimos en un planeta con recursos limitados en el que, en la actualidad, alrededor del 60% de los ecosistemas ya están degradados o se usan de forma insostenible. Como se ha visto, la tendencia de crecimiento de la población mundial y el aumento de la calidad de vida impactará y mucho en el medioambiente. Todo ello junto con que, actualmente, en 2025, alrededor del 58% de la población mundial es urbana (4.774.646.303 personas) con una previsión de aumentar hasta alcanzar los dos tercios en 2050.

Fuente: Demografía mundial 2025 (población, edad, sexo, tendencias) – Worldometer
Estas tres tendencias supondrán una mayor presión sobre los recursos del planeta porque, cada vez somos más, la esperanza media de vida es más alta y la tendencia a concentrarnos en grandes centros urbanos provoca un incremento de la contaminación y del uso de recursos, puesto que las ciudades tienen una huella medioambiental mucho mayor que los pequeños asentamientos.
El crecimiento de la población unido a un crecimiento en el consumo por habitante hará que se alcance, en 2050, un consumo de recursos tres veces mayor que el actual, siempre manteniendo el modelo actual de producción y consumo. Estos datos dibujan un futuro complicado con un aumento creciente de la dificultad de acceso a los recursos naturales, al mismo tiempo que, con el mantenimiento del modelo económico actual, emitiendo cada vez un mayor volumen de Gases de Efecto Invernadero (GEI), principales responsables del Cambio Climático, en línea con la previsión de crecimiento poblacional.
Los problemas más importantes asociados a la escasez de recursos naturales serán:
- Un aumento global de la competencia para adquirir los recursos existentes a cualquier precio, lo que supondrá un incremento en el coste de las materias primas, la energía y el agua; poniendo a prueba la viabilidad económica de muchas de las actividades productivas actuales.
- Un aumento de la incertidumbre y de la volatilidad de los mercados de referencia, que, junto con el impacto del Cambio Climático, provocarán el incremento de los costes energéticos y grandes fluctuaciones imprevistas en el coste de las materias primas por su escasez creciente.
Fijándonos en la Unión Europea, en este contexto de menor volumen de recursos y de materias primas, está importando tres veces más materias primas principales (entre los que se encuentran la biomasa, los minerales y productos no metálicos, los metales, productos y energía que provienen de los combustibles fósiles) que los que exporta. Es decir, importa el 60% de la energía que consumimos y la mitad de los materiales que usamos. En la actualidad, anualmente se consumen 15 toneladas de recursos naturales por habitante, de las que 5 toneladas terminarán como residuo y añadirán mayor presión a la sobre explotación general que se está realizando en el planeta.
La evolución de la fabricación, de los nuevos procesos productivos y de los nuevos productos ofrecidos exige la utilización de nuevas materias primas, normalmente de difícil extracción, raras y, por la globalización industrial, muy demandadas en muchos países y regiones de manera simultánea. Con lo que, aparte de que son escasas, se produce un encarecimiento directo, debido a las leyes de la oferta y la demanda.
La fabricación de cualquier equipo moderno, altamente influenciado por la digitalización de los procesos y la implantación de la industria 4.0, requiere de materiales clave, como, por ejemplo, antimonio, cobalto, litio, tantalio, tungsteno, molibdeno, neodimio, platino, indio, galio, selenio, samario y aleaciones de renio.
Desde 2010, la Comisión Europea viene elaborando informes sobre materias primas consideradas como fundamentales para la UE. En su último informe sobre esta cuestión (año 2020), la Comisión Europea analizó una selección de 83 materias primas, minerales y metales; de entre las que consideró que hay 30 que son fundamentales para la industria europea y por tanto son críticas para su funcionamiento (MPC).
| Materias primas fundamentales para la UE en 2020 | ||
| Antimonio | Hafnio | Fósforo |
| Barita | Tierras raras pesadas | Escandio |
| Berilio | Tierras raras ligeras | Silicio metálico |
| Bismuto | Indio | Tantalio |
| Borato | Magnesio | Wolframio |
| Cobalto | Grafito natural | Vanadio |
| Carbón de coque | Caucho natural | Bauxita |
| Espato flúor | Niobio | Litio |
| Galio | Metales del grupo del platino | Titanio |
| Germanio | Fosforita | Estroncio |
Fuente: informe de la Comisión Europea sobre la evaluación de la criticidad de las materias primas en 2020.
El suministro de muchas materias primas fundamentales presenta un alto grado de concentración en pocos países. Por ejemplo, el 98% de las tierras raras que importa la UE proviene de China, el 98% del borato procede de Turquía, Sudáfrica suministra el 71% del platino que necesita la UE y un porcentaje aún mayor de iridio, rodio y rutenio, metales del grupo del platino. La UE adquiere todo el hafnio y el estroncio que requiere a empresas específicas de la propia Unión.
Desde la década de 1990 a 2020, los precios de los recursos se incrementaron en más de un 500%, tendencia continuada que permite suponer, debido a la previsible escasez de recursos y su incremento en precios, que seguirá incrementándose en el futuro.

Fuente: informe de la Comisión Europea sobre la evaluación de la criticidad de las materias primas en 2020.
El impacto del coste de las materias primas afecta a los costes de las empresas en alrededor del 40%, mientras que el coste salarial es del orden del 20%, por lo que cualquier incremento en el precio de las materias primas, en particular de las materias primas consideradas como críticas tiene un gran impacto en el coste final de los productos fabricados por las empresas.
Un modelo productivo lineal como el actual, en el que alrededor del 80% de lo producido se usa una vez y se tira, es totalmente ineficiente, es necesario modificarlo tratando de ir hacia un modelo más sostenible y circular que permita su reciclado. Además de que se trata de un modelo muy desigual puesto que solo alrededor del 20% de la población mundial utiliza un 80% de los recursos disponibles.
Elevando todo lo anteriormente descrito para la Unión Europea al resto de países del mundo, los cuales también se encuentran afectados por los cambios tecnológicos y por el aumento de la esperanza de vida de sus poblaciones, el panorama económico es y será muy difícil de mantener en un planeta en el que los recursos y las materias primas son finitos, por lo cual, el futuro a medio plazo es muy volátil y de difícil pronóstico, dependiendo de las acciones que la sociedad mundial haga cambios buscando otro modelo productivo más acorde con la capacidad real del planeta.
Cambio Climático y los recursos de agua
Entre los numerosos impactos y vulnerabilidades sociales, económicas y ambientales del Cambio Climático, los efectos previstos sobre el estado cualitativo y cuantitativo de los recursos hídricos europeos resultan ser críticos para la vida de la población y la economía. Nos centramos en la Unión Europea a nivel regional y en España a nivel local, porque son nuestras áreas de influencia, si bien esta fenomenología ocurre en todas partes por efecto de la desertificación global causada por el Cambio Climático.
Los recursos hídricos intervienen en prácticamente todos los sectores socioeconómicos y ambientales, incluyendo la salud, la agricultura, la biodiversidad, la seguridad pública, la industria y la navegación. Hay pocas actividades que no tengan algún tipo de relación de dependencia o interacción con los recursos hídricos.
Los principales efectos del Cambio Climático sobre los recursos hídricos son:
- el aumento de la temperatura,
- el cambio en el régimen de precipitaciones y la cubierta de nieve,
- el aumento de la frecuencia de las inundaciones y las sequías; y
- el muy posible impacto que pueda tener la futura elevación del nivel del mar.
Es decir, está afectando cuantitativa y cualitativamente a los recursos hídricos, alterando el ciclo hidrológico, y los sistemas hidrológicos.
Existe un amplio rango de problemas y vulnerabilidades en toda Europa, lo cual refleja su diversidad hidrológica: veranos largos y secos en el sur, menor variación en el oeste, y crecidas de los ríos a causa del deshielo en el norte.
El impacto varía temporal y espacialmente, siendo en algunos casos instantáneo o local (por ejemplo, el menor contenido de oxígeno), mientras que en otros casos tiene mayor alcance temporal y espacial (por ejemplo, proliferación de algas en largos plazos de tiempo, cambios en las especies animales y vegetales a lo largo de muchos años, fluctuación de los niveles freáticos y en la dirección de las corrientes subterráneas).
La mayoría de los modelos informáticos utilizados para analizar el Cambio Climático indican que la escorrentía media anual y la disponibilidad de agua pueden aumentar en el norte y el este de Europa. Mientras que, en los ríos del sur de Europa se estima que la escorrentía media disminuirá a medida que la temperatura aumente y las precipitaciones disminuyan.
Variación de la escorrentía fluvial media anual prevista en Europa para 2070 comparada con la de 2000

Fuente: MITECO.(2022)
Estrés hídrico en las cuencas hidrográficas europeas en el escenario de referencia de 2030

Fuente: MITECO. (2022)
Los recursos hídricos se encuentran bajo una presión sin precedentes en la mayoría de los países europeos, disminuyendo su disponibilidad por su sobre explotación y por la contaminación que presentan. El aumento de la temperatura atmosférica eleva la cota de las nieves perpetuas en el norte de Europa y en las regiones montañosas y disminuye la cantidad de precipitación en forma de nieve.
Según la ONU, los factores demográficos y el aumento del consumo como consecuencia de una mayor renta per cápita son y serán los principales responsables de la presión ejercida sobre los recursos hídricos, junto con el impacto del Cambio Climático.
En España, según los expertos, se esperan disminuciones medias de aportaciones hídricas de entre un 5% y un 14% para el horizonte 2030, mientras que para el 2060 se prevé una reducción global de los recursos hídricos del 17% como media.
Además del impacto debido al aumento de la población y por el Cambio Climático, se suma el que tiene sobre las empresas y la economía en general. Un impacto más acuciado en aquellas actividades que utilizan extensivamente el agua, como por ejemplo las actividades agropecuarias, el turismo, la industria papelera, la industria textil o la industria química.
La gestión del agua en los sectores productivos será un pilar esencial, en estos sectores la competitividad, al igual que sucede con los costes energéticos y de las materias primas, dependerá en buena medida de la gestión de este recurso.
Teniendo en cuenta esta previsión, es posible que en determinadas zonas aparezcan, o se agraven, conflictos por la disponibilidad del agua. Incrementando los costes de saneamiento para las empresas por lo que habrá que aumentar las medidas de ahorro y eficiencia en la gestión de este recurso.
Escasez de recursos hídricos y su incidencia en las actividades productivas

La necesidad de ajustar los usos y consumos de agua a la disponibilidad de los recursos, así como garantizar una mayor calidad de las aguas vertidas al medio hídrico determinarán una serie de obligaciones y presiones sobre las actividades productivas que pueden ser resumidas de la siguiente manera:
- Estándares de calidad de los vertidos al medio hídrico más restrictivos. Ello se traducirá en unos límites de vertido contenidos en las autorizaciones mucho más rigurosos, donde los diferentes parámetros que miden la composición y calidad del vertido serán más exigentes.
- Incremento del coste económico del agua por la disminución de la disponibilidad. Ello obligará a reducir los costes asociados al uso y gestión del agua en la empresa -consumos y canon de saneamiento por vertidos- y a optimizar los procesos de tratamiento y depuración de aguas residuales.
- Implementación de nuevas medidas de ahorro y eficiencia en el uso del agua, reducción del volumen de vertido y de la carga contaminante mediante modificación de procesos productivos, diseño de productos, implantación de sistemas de gestión ambiental, cálculo de huella hídrica, implementación de técnicas de recuperación y regeneración de aguas, mejora de los procesos de tratamiento y depuración, etc.
- Las empresas globales, con parte de su producción -o la compra de materias primas- externalizada o procedente de países donde puedan existir conflictos sobre la disponibilidad de los recursos hídricos deberán gestionar estas tensiones y los posibles cambios en la disponibilidad de materias primas.
Conclusión. Un mundo finito

Analizando la evolución de la población mundial, de sus usos y costumbres, se puede concluir lo siguiente:
- La población mundial está en pleno crecimiento. No en todos los países por igual, pero sí en su conjunto. Las tendencias en cada caso muestran un mantenimiento de cada razón acorde a lo indicado en lo siguiente:
- La población mundial está envejeciendo. Esto es debido fundamentalmente a dos causas. La primera es que la esperanza de vida mundial está aumentando en todos los países, por lo que todos los habitantes de nuestro planeta tienden a vivir más años, bien por una mayor facilidad de acceso a la alimentación, bien por una mejora de la calidad de vida, bien por una reducción de las enfermedades que antes eran mortales y ahora no. La segunda porque la población mundial está reduciendo el número de hijos per cápita.
- La mortalidad infantil se está reduciendo. Gracias al acceso a la sanidad el numero de hijos que mueren bien a la hora de nacer como en los primeros años de vida se ha reducido notablemente.
- La edad media de la población mundial está creciendo año a año, si bien está en una edad fértil, por lo que la tendencia a procrear se mantiene. El reemplazo generacional está todavía garantizado.
- En el equilibrio de estos factores, predomina el aumento del número de nacimientos por la reducción de la mortalidad infantil frente el número de decesos y como se vive más años, el balance final es de incremento.
- Sin embargo, el crecimiento se está frenando al acercarnos a una tasad e regeneración de la población cercana a 2.1 que es el valor considerado crítico a la hora de garantizar el reemplazo generacional. En la actualidad está en 2,2.
La calidad de vida de todos los países está aumentando por lo que el uso de Energía Primaria para garantizarla está en aumento. Por ello, el impacto en el medioambiente es paralelo a la evolución de la población y se puede prever que seguirá en aumento hasta más allá del punto de estabilización de la población mundial es su máximo previsto para antes de finales de este siglo. Los motivos son:
- El envejecimiento de la población mundial requiere de un mayor consumo de materias primas y de Energía Primaria para satisfacer los valores esperados de Calidad de Vida.
- La población mundial se establece fundamentalmente en ciudades y el número de personas que viven y vivirán en ciudades aumentara del 58% actual a más de dos tercios del total a partir de 2050 y el impacto de las grandes ciudades es mucho mayor que el de pequeños emplazamientos.
- Las materias primas son finitas y la tecnología requiere de materias primas poco abundantes lo que hace previsible un impacto en precios y hábitos de consumo
- El aumento del Producto Bruto mundial permitirá acceder a mayor número de productos de gran valor añadido y con un impacto medioambiental mayor.
El Cambio Climático está afectando en los recursos hídricos al cambiar las condiciones locales, desertificar e inundar áreas no habituales afectando a la situación de las ciudades y promoviendo posibles migraciones ambientales al cambiar las condiciones de vida de determinadas áreas.
Y finalmente, la contaminación producida por la población mundial irá en aumento en línea con su aumento y el incremento de la calidad de vida asociado.
Por tanto, el impacto en nuestro planeta es importante puesto que la zona habitada y la zona donde se encuentran las materias primas necesarias para mantener la calidad de vida y su incremento son muy pequeñas. Una situación que hoy en día requiere de 1,7 planetas para mantener la calidad de vida y los hábitos de consumo de la población mundial, con un aumento previsible de continuar con el modelo económico actual y no pasar a otro sostenible.
Referencias:
