El modelo económico actual se basa en una economía de tipo lineal, es decir, para fabricar productos se extraen materias primas, se produce bienes de consumo y luego se desechan sin tener en cuenta la huella ambiental y sus consecuencias. Se prioriza el beneficio económico sobre otros principios como la sostenibilidad y la capacidad del planeta, ya que los productos se fabrican con la finalidad de ser usados y tirados; siempre de forma masiva y cuanto mayor sea el consumo, mayores serán los beneficios económicos.
El nuevo modelo económico al que se está tendiendo a través de la transición ecológica es el de la economía circular que se basa en la producción con el menor impacto medioambiental posible, es decir, un sistema productivo que deje la menor huella en el planeta. Es un modelo productivo sostenible que se basa en tres ejes o principios básicos: reducir, reutilizar y reciclar. El producto que menor huella tiene es el que no se produce y una vez producido, su vida útil ha de ser potenciada mediante su uso y reciclaje.

Fuente: Banco de Santander (2026)
El sistema de producción sostenible y circular se plantea como alternativa a la economía lineal ya que en sus procesos de diseño, producción y consumo se tiene como principal objetivo la sostenibilidad; aparte de que se considera en el Ciclo de Vida del producto como uno de los principios fundamentales el de minimizar la huella de Carbono en todas las etapas.
Es un modelo que promueve la fabricación de productos minimizando el consumo energético, procurando que la energía consumida sea de origen renovable, tratar que se usen materias primas no contaminantes, buscando que la vida útil de los productos no sea limitada, que se promueva la posibilidad de reparación y, al final de su vida útil, que sean reciclables para minimizar el volumen de residuos a desechar al medioambiente.
Economía lineal: características, riesgos y alternativas

Fuente: EAE Business School
El modelo económico de producción lineal es el que ha dominado los sistemas industriales globales desde el inicio de la Revolución Industrial. Las materias primas y los recursos se extraen de la tierra en cualquier parte del mundo, se refinan o procesan y luego se transportan a las fábricas (muchas veces en lugares distintos a los de su origen), donde intervienen en procesos productivos que dan lugar a diversos productos.
A lo largo de la historia, desde el inicio de la Revolución Industrial, los procesos de fabricación han evolucionado de un modelo productivo basado en el uso de materias primas y fuentes de Energía Primaria locales donde se iniciaba el concepto de producción masiva basada en consumo, al actual completamente globalizado y descolocado donde se obtienen materias primas, las fuentes de Energía Primaria y la fuerza laboral de cualquier punto del mundo y luego se integran las distintas partes en un centro de trabajo final desde el que se produce su distribución. Un modelo lineal altamente deslocalizado que precisa de una logística muy desarrollada con transportes de materiales, combustibles, mano de obra y productos finales a lo largo de todo el proceso.
Todo ello para a continuación, ser transportados a sus destinos finales, comprados por consumidores que los usan y que finalmente son desechados cuando han terminado su vida útil, se vuelvan obsoletos o sean reemplazados por versiones más nuevas.
Los productos desechados vuelven a ser transportados, llevados a vertederos o incinerados, con lo que solo una pequeña parte se recicla o se recupera. El desperdicio y el gasto de energía es importante y se va acumulando en la biosfera, fundamentalmente en la atmósfera, a través de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) producidos por la combustión de combustibles fósiles como fuente de Energía Primaria y en los vertederos a los que se llevan los productos obsoletos, dañados o reemplazados, por procesos biológicos o simplemente por incineración para reducir su volumen.
Se trata de un sistema que no es sostenible y que se mantiene en base a los bajos precios de los recursos y de la mano de obra, desde la extracción de las materias primas a su envío a vertedero o incineración; es decir, a lo largo de todo el Ciclo de Vida del producto. Es un modelo de usar y tirar, que está creando problemas para los negocios, la sociedad y nuestro planeta, debido fundamentalmente a la concienciación social respecto al cuidado del medioambiente y al extracoste asociado a la compra extensiva de unas materias primas que cada vez son menos abundantes, tratando de mantener su funcionamiento y aumentando su volumen mediante criterios económicos de crecimiento basados en el incremento de la productividad y de la producción.
Este modelo económico está provocando el Cambio Climático por la quema de combustibles fósiles, el uso de fertilizantes, el uso extensivo de materias primas, la tala de bosques, el mal uso de los recursos acuíferos, etc., todo lo cual, al final, genera emisiones de GEI antropogénicas y reduce la capacidad de regeneración de nuestra biosfera.
Cada año se extraen alrededor de 90 mil millones de toneladas de recursos naturales para el consumo y según las tendencias actuales, es probable que ese número se duplique para 2050. Esto significaría que las más de 12 toneladas por cada persona del planeta que se emplean ahora podrían llegar a ser 24 toneladas.
Junto con que se recicla muy poco, menos del 10 por ciento de nuestros recursos para convertirlos en nuevos productos. “En la Unión Europea se calcula que el reciclaje llega al 12% – 0,88 millones de toneladas recicladas de los 7,5 millones de toneladas de recursos utilizados cada año”.
En resumen, el sistema lineal no es sostenible, se trata de un modelo abierto, donde las materias primas y los productos no forman parte de un ciclo en el que todos los materiales alimentan nuevos procesos. En este tipo de modelo abierto se pierde una gran cantidad de recursos en forma de residuos y es completamente incompatible con un mundo de recursos limitados.
Ciclo de Vida Productivo (CVP)

Fuente: GESTIOPOLIS
Se conoce como ciclo de vida de un producto (CVP) a las etapas de cualquier producto, desde la extracción y procesamiento de las materias primas, la producción, comercialización, transporte, uso y mantenimiento, hasta la gestión final, normalmente disposición en vertedero al llegar al fin de su vida útil (norma UNE_EN IO 14040). El conjunto de todas las entradas de materia y energía (inputs) y de salidas de residuos y emisiones (outputs) constituye el impacto ambiental del producto.
La economía circular como alternativa
A diferencia del modelo anterior, el modelo económico circular toma como ejemplo la naturaleza. Consiste en un sistema que utiliza los recursos de forma que prima su aprovechamiento mediante la reducción al máximo de los elementos utilizados y la reducción de desechos que puedan no ser reutilizados y/o reciclados. Se trata de un modelo que busca la reducción de la producción a lo realmente indispensable, solo cuando es necesario hacer uso del producto, y que apuesta por la reutilización de los productos o de aquellas partes que por sus propiedades no pueden devolverse al medioambiente.
Un modelo que busca la maximización del uso de materiales biodegradables en la fabricación de bienes de consumo –nutrientes biológicos– para puedan ser devueltos a la naturaleza sin causar daños medioambientales una vez finalice su vida útil.
En los casos que no sea posible utilizar materiales ecológicos –productos técnicos, componentes electrónicos, metálicos, baterías…–, es necesario considerar en cualquier etapa del proceso de fabricación (fundamentalmente en su concepción y/o diseño) la facilidad de reciclado para permitir una nueva vida del residuo, reincorporándolos al ciclo de producción como materia prima y así, que vuelvan a ser parte de otros productos nuevos. Junto con la minimización de la producción de residuos a enviar a vertedero o a incinerar para reducir o eliminar el impacto medioambiental; y en aquellos casos en que no puedan ser reutilizados, reciclarlos de manera lo más respetuosa posible con el medioambiente.
A diferencia de otros modelos económicos donde prima el aspecto económico por encima del social o medioambiental, la economía circular supone una sustancial mejora común tanto para las empresas como para para los consumidores. A través de este modelo podría estar llegando a su fin el paradigma del modelo económico lineal actual que es insostenible con el medio ambiente ya que en la actualidad, la población mundial en su búsqueda del bienestar está haciendo que se necesite alrededor de 1,7 veces la capacidad de nuestro planeta.
En todos los Sectores, todas las entidades y personas que han puesto en práctica este sistema están comprobando que reutilizar los recursos resulta mucho más rentable que crearlos desde cero. Los precios de producción se reducen, disminuye el volumen de GEI que se emiten de manera antropogénica, y, de esta manera el precio de venta se reduce. Esto beneficia al consumidor; no sólo en lo económico, sino también en la vertiente social y medioambiental y al productor al ajustar los procesos productivos y el volumen de sus empresas a la realidad productiva y del bienestar.

Fuente: Fundación Economía Circular
Los principios en los que se basa este sistema económico son:
- Los residuos se convierten en recurso. Todo el material biodegradable que no puede ser reutilizado vuelve a la naturaleza y el que no es biodegradable se reutiliza.
- El segundo uso. Reintroducir en el circuito económico los productos y los bienes de consumo que ya no satisfacen las necesidades iniciales de los consumidores.
- La reutilización. Reusar ciertos residuos o partes que todavía pueden funcionar, para la elaboración de nuevos productos.
- La reparación. Encontrar una segunda vida a los productos estropeados.
- El reciclaje. Utilizar los materiales que pueden ser separados de los residuos para volver a utilizarlos como recursos.
- La valorización. Aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar, sustituyendo otras fuentes de Energía Primaria.
- Funcionalidad. Eliminar la venta de productos y sustituirla por un sistema de alquiler de bienes. Cuando el producto termina su función principal, vuelve a la empresa, que lo desmontará para reutilizar sus piezas válidas.
- Fuentes de Energía de origen Renovable. Eliminación de los combustibles fósiles para producir, reutilizar y reciclar el producto.
- La eco-concepción. Considerar los impactos medioambientales a lo largo de todo el Ciclo de Vida de un producto e integrarlos desde su concepción y/o diseño.
- La ecología industrial y territorial. Establecimiento de un modo de organización industrial en un mismo territorio caracterizado por una gestión optimizada de los stocks y de los flujos de materiales, energía y servicios. Evitar en lo posible la deslocalización y globalización de los procesos industriales.
Referencias:
