El ahorro y la eficiencia energética se definen como el acto de efectuar un “gasto de energía menor del habitual”, es decir, reducir el consumo de energía mediante actuaciones concretas, pero manteniendo el mismo nivel de confort y/o de producción del que se disfrutaba con anterioridad.

Fuente: FEDA CEOE-CEPYME (2022)
El ahorro energético implica un cambio en los hábitos de consumo, mientras que la eficiencia energética es el hecho de minimizar la cantidad de energía necesaria para satisfacer la demanda sin afectar a su calidad. Para reducir al máximo el consumo energético habría que aunar medidas de ahorro y de eficiencia energética.
El ahorro de energía (disminución del consumo de energía) es la forma más sencilla y eficaz para reducir las emisiones de CO2 (Dióxido de Carbono) y de otros Gases de Efecto Invernadero (GEI) a la atmósfera; y, por tanto, para luchar contra el calentamiento global del planeta y el Cambio Climático. Además, tiene ventajas económicas al disminuir el coste asociado a las energías consumidas para mantener el nivel de confort y/o de producción requeridos.
Las acciones más efectivas a la hora de reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero antropogénicas, es decir, las emisiones producidas por la actividad humana son las que se pueden realizar para conseguir ahorro y eficiencia energética, porque, la sociedad ha alcanzado un nivel de confort y de productividad que no quiere abandonar y luchará para tratar de mantenerlo a cualquier precio, extendiéndose a aquellas sociedades que aún no lo han alcanzado.
Principales medidas de ahorro y eficiencia energética

Las posibles medidas, que en general, pueden tratar de lograr el ahorro y la eficiencia energética se pueden clasificar en función de su temática en:
- Medidas Tecnológicas: eficiencia energética y sustitución de fuentes de Energía Primaria contaminantes, es decir, de origen fósil.
- Medidas para un consumo responsable: fomento de la cultura y establecimiento de pautas para el ahorro energético.
- Medidas instrumentales: económicas, normativas, fiscales y de gestión.
Estas medidas se pueden dirigir a cualquier sector en que se divida la capacidad de emitir Gases de Efecto Invernadero (GEI) a la atmósfera. Las medidas propuestas afectan a todos los sectores tanto en la producción de Energía Primaria (gestión de la oferta) como en su consumo (gestión de la demanda).
Medidas tecnológicas
Las medidas tecnológicas están encaminadas a disminuir el consumo energético a través de la introducción de mejoras o de cambios en los procesos asociados a su uso, en los equipos de generación de energía y en los aparatos que la consumen. Se pueden aplicar tanto del lado de gestión de la oferta como del lado de gestión de la demanda. En todos los casos se basan en cambios de los equipos tanto mecánicos, eléctricos y de control; como de los principios físicos en que se basan para su funcionamiento.

Medidas aplicables en la gestión de la oferta(producción y generación de Energía Primaria).
Medidas de mejora de los procesos productivos y de los equipamientos. Incluyen medidas innovadoras para aumentar tanto el rendimiento en los procesos de generación de Energía Primaria como el de los procesos industriales y químicos. Por ejemplo, el uso de Ciclos Combinados de Gas Natural para producir Energía Eléctrica, procesos industriales y químicos que utilizan materias primas de origen bio y/o renovable, etc…
Medidas de sustitución de fuentes de energía convencional y/o de materias de origen fósil. Estas medidas pueden ir desde la sustitución de un combustible fósil, como el fuel y el carbón, por otros combustibles también fósiles, pero más eficientes y menos contaminantes, tales como el Gas Natural, el diésel sintético, los biocombustibles, bioplásticos, uso de materiales reciclados, producción y uso de H2 verde, etc.…
Sin lugar a duda, las medidas de sustitución más eficaces son las que logran cambiar los combustibles fósiles por Energías Renovables, con lo que se consigue eliminar las emisiones contaminantes en la generación de electricidad. Un ejemplo de esta última medida sería la generación de electricidad mediante parques eólicos, donde los kWh eólicos sustituyen a los kWh generados en centrales térmicas convencionales.
Medidas desde el punto de vista de la gestión de la demanda (usuario que pasa a consumir Energía Primaria y materias primas de origen bio o renovable).
- Medidas de sustitución de las fuentes energéticas. Encaminadas a reducir las emisiones contaminantes cambiando las fuentes energéticas.
- Medidas de sustitución de equipos. Encaminadas a sustituir aparatos y equipos por otros más eficientes, uso de luminarias de bajo consumo, procesos más eficientes, sistemas de ahorro automáticos, cambios de infraestructuras, etc.
Medidas para un Consumo Responsable

Fuente: Astromía (2022)
Estas medidas se fundamentan en una cultura del ahorro energético y en un cambio de los hábitos a la hora de consumir energía. Afectan a toda la población en general y, según se van cambiando las pautas de consumo, se va consiguiendo el ahorro consecuente, es decir, se trata de evolucionar cambiando la cultura de consumo energético.
Para propiciar este cambio de cultura se suelen llevar a cabo campañas de fomento del ahorro relacionadas con la concienciación ciudadana, la difusión, la divulgación y la formación en medidas de ahorro energético. Destacan las campañas difundidas por los medios de comunicación de masas (televisión, radio), así como la promoción del ahorro a través del ejemplo y la adopción de buenas prácticas para el uso de la energía, ya sea desde las instituciones públicas o desde las asociaciones civiles.
El ahorro de energía se puede realizar en cualquiera de las actividades diarias; y actualmente hay muchos adelantos tecnológicos orientados a facilitar este fin que han obtenido buenos resultados. Pero, en primer lugar, es preciso hacer hincapié en la importancia de cambiar la forma individual de usar y consumir la energía, mejorando los hábitos de consumo de cada uno, fundamentalmente.
Medidas Instrumentales

Fuente: Medidas para mejorar la eficiencia energética (2026)
Las medidas instrumentales incluyen toda una serie de instrumentos de diverso tipo: económico, financiero, fiscal y de gestión. Estas medidas se plantean principalmente desde las administraciones públicas y tienen como destinatarios tanto a los consumidores como a los productores de Energía Primaria.
Medidas económicas y financieras. Son aquéllas que promueven un consumo responsable a través de incentivar económicamente a los usuarios. Las más relevantes son:
- El sistema tarifario. Existen varios tipos de tarifas eléctricas, del resto combustibles y de fuentes de Energía Primaria que se pueden contratar. Normalmente, en los hogares siempre se contrata el mismo tipo de tarifa, pero ése no es el caso de, por ejemplo, las industrias, que suelen contratar el tipo de tarifa que les sea más rentable.
- Las relacionadas con la financiación. Subvenciones y préstamos bancarios preferenciales con menores tipos de interés para ayudar a la sustitución de equipos por otros más eficientes; o para la instalación de Energías Renovables, en sustitución de las fuentes convencionales de energía, o la transformación hacia sistemas productivos más eficientes, incluyendo el cambio a nuevos procesos físicos, químicos e industriales.
Medidas fiscales. Son aquéllas que favorecen la disminución del consumo a través de la disminución de tasas e impuestos asociados a aquellas fuentes de Energía Primaria más sostenibles, renovables o menos contaminantes.
Medidas normativas. Son aquéllas que obligan a los consumidores y a los productores a cumplir una serie de normas (ordenanzas y decretos) implantados por las distintas administraciones públicas. Tienen carácter de obligatoriedad y a diferencia del resto de medidas que se han visto hasta ahora, pueden conformar grandes avances a futuro.
Por ejemplo, el Código Técnico de la Edificación, que entró en vigor en 2006, exige la instalación de sistemas solares térmicos, para calentar el agua, en los edificios de nueva construcción o en los que se rehabiliten en todo el territorio nacional, y la instalación de placas solares fotovoltaicas en las azoteas de las grandes superficies. Las medidas normativas son, pues, necesarias cuando se quiere garantizar el cumplimiento de determinadas actuaciones.
Medidas de gestión. Son iniciativas vinculadas a la gestión energética tanto de los productores como de los consumidores finales. Algunos ejemplos son la promoción de sistemas de gestión ambiental o de auditorías energéticas destinadas a mejorar la eficiencia energética de las actividades y servicios que presta una organización, y que supongan la disminución del consumo energético.
Por ejemplo, una instalación, edificio o vivienda podrían llevar a cabo una auditoría energética para saber dónde y cómo consume la energía; una vez conocidos estos datos se puede actuar adoptando medidas de ahorro y eficiencia energética y reducir la factura eléctrica y de consumo de otras fuentes de energía como el Gas Natural.
Características de los Sectores Emisores de GEI
Para conocer el estado de las emisiones reales y previsibles de CO2 a nivel local, regional y mundial, existen varias metodologías de análisis que estudian la evolución de la demanda de la Energía Primaria en que se incurre, definiendo varios escenarios tipo, como por ejemplo, el “Escenario de Referencia” o “Worst Case“ que representa los consumos y emisiones realmente incurridos y que simula la situación futura manteniendo los hábitos actuales de consumo y de emisión; y el “Escenario Sostenible” o “Best Case“ en el que se actúa para tratar de cumplir con los límites marcados por el Protocolo de Kioto y se busca la sostenibilidad; y varios escenarios que tratan de atender distintas estrategias de consumo intermedias.
De entre las diferentes metodologías, en esta ocasión se utilizará la metodología propuesta por la IGU (International Gas Union), una de las organizaciones de referencia a Nivel Mundial. En ella, en general se consideran como limitantes los escenarios de referencia y sostenible, y, por tanto, la evolución a futuro de las emisiones reales se situará entre ambos escenarios, más o menos cerca de cualquiera de ellos, dependiendo de las actuaciones que se realicen como estrategia de control de emisiones, si bien, los expertos estiman el mantenimiento de unas emisiones de GEI notablemente elevadas y muy en línea con las predicciones del “Escenario de Referencia” o “Worst Case”. Tal y como se ha visto a Nivel Mundial en los capítulos anteriores.
Existen diferentes escenarios, que se pueden catalogar en función del objetivo final de reducción del volumen de emisiones, como la anterior, o en función del objetivo de reducción en base al incremento de la temperatura superficial causado por los GEI y su concentración atmosférica. Otras metodologías resumen las actuaciones y los escenarios en función de la disminución de temperatura superficial en grados centígrados, etc…
La metodología elegida permite evaluar y agrupar los emisores de CO2 en función de sus características, y los agrupa por sectores diferenciados:
- El Sector del Transporte. Se caracteriza por ser responsable de alrededor del 40% de las emisiones de GEI a Nivel Mundial. Los emisores son en general muy pequeños y, lo que dificulta su gestión, son móviles espacialmente. Las emisiones son atemporales, discontinuas, muy distribuidas y se producen fundamentalmente por la quema de combustibles de origen fósil altamente contaminantes en algunos de los casos.
- El Sector Residencial y Doméstico. Se caracteriza por ser responsable de alrededor del 8% de las emisiones de GEI a Nivel Mundial. Los emisores son en general muy pequeños y fijos espacialmente. Las emisiones son tanto difusas como concentradas, fijas espacialmente, discontinuas, atemporales, estacionales y distribuidas. Sus emisiones se producen fundamentalmente por la quema de biomasa y de combustibles de origen fósil, en alguno de los casos altamente contaminantes.
- El Sector Industrial. Se caracteriza por ser responsable de alrededor del 22% de las emisiones de GEI a Nivel Mundial. Los emisores son de todo tamaño. Las emisiones son tanto difusas como concentradas, fijas espacialmente, discontinuas, atemporales y distribuidas. Sus emisiones se producen fundamentalmente por la quema de biomasa y de combustibles de origen fósil, en alguno de los casos altamente contaminantes.
- El Sector de la Producción de Energía Eléctrica. Se caracteriza por ser responsable de alrededor del 30% de las emisiones de GEI a Nivel Mundial. Los emisores son generalmente grandes, concentrados y fijos espacialmente, por estar situados en zonas de baja población, por ser instalaciones de producción de energía de alto rendimiento, por permitir tratar grandes volúmenes de gases de combustión y por estar basados en distintas fuentes de Energía Primaria, no solo dependientes de los combustibles de origen fósil.
Medidas propuestas para el Sector del Transporte
El Sector del Transporte mantiene un crecimiento anual, y continuado, del 2,5% desde 2010 y es responsable del 50% de las emisiones de CO2 asociadas al consumo energético. Las acciones potenciales para reducir la demanda son un cambio en la modalidad de transporte junto un cambio en el comportamiento, mejoras en el rendimiento de los motores e inversiones en infraestructuras.
Se espera que la mejora en el rendimiento de los vehículos se sitúe entre un 30-50% dependiendo del tipo de vehículo. Y el desarrollo urbano con planificación integrada para promover el transporte en bicicleta o caminando permita reducir la intensidad en Carbono del transporte en un 20-50%.
Sin intervenciones políticas las emisiones del Sector del Transporte pueden ir aumentando hasta finales de siglo debido al rápido crecimiento de la demanda previsto. Pero los diferentes escenarios que consideran acciones políticas muestran que las emisiones del transporte no afectarán a la consecución de los objetivos de concentraciones a largo plazo más ambiciosos.
Medidas propuestas para el Sector de la Producción de Energía Eléctrica
El principal consumidor de energía es el propio sistema de suministro energético, con sus pérdidas y consumos necesarios para la propia generación, transporte y distribución. La diferencia entre la Energía Primaria producida (TPES) y la energía final consumida (TFC) es muy relevante y requiere que se mejore la eficiencia del sistema para reducir las emisiones de forma intersectorial.
Uno de los puntos donde se producen más pérdidas en el suministro energético es en el transporte y distribución de cada vector energético. En concreto la electricidad presenta unas grandes pérdidas en las redes de transporte y distribución, alcanzando 6,3% en países pertenecientes OCDE y 9,6% en países no pertenecientes según datos de 2015. En algunos casos extremos como Honduras, Congo o Paraguay estas pérdidas pueden alcanzar el 25%.
Medidas propuestas para el Sector Industrial
En el Sector Industrial es donde más se ha desarrollado la eficiencia energética debido al co-beneficio económico que conlleva reducir el consumo energético. Su consumo de Energía Primaria presenta una tendencia creciente, aunque ralentizada en los últimos años, en 2014 creció un 1,3% alcanzado 145 EJ.
La intensidad energética del Sector Industrial se podría reducir hasta un 25% con respecto niveles de 2010 si se procede a una actualización, reemplazo y despliegue de las mejoras tecnológicas ya disponibles, particularmente en sectores no intensivos en energía y en países en vías de desarrollo. Además, suponiendo una reducción adicional en la intensidad energética del 20% gracias a la futura innovación, se logrará cumplir los objetivos de reducción pese aumentar la producción.
Las mejores oportunidades de inversión y desarrollo de la eficiencia energética se encuentran en países en vías de desarrollo, dado que las nuevas instalaciones ofrecen un salto tecnológico y pueden evitar el uso de tecnológicas más contaminantes.
Medidas propuestas para el Sector Residencial y Doméstico
El consumo de energía en las viviendas sigue creciendo a un ritmo de un 1% desde 1990 pese a la multitud de países que han implementado políticas al respecto. Los países desarrollados disminuyen su consumo promedio per cápita mientras que los países en vías de desarrollo lo aumentan.
En los países desarrollados los cambios en el comportamiento pueden ayudar a reducir la demanda un 20% en el corto plazo respecto los niveles actuales sin apenas apreciar reducción del bienestar. En cambio, en los países en desarrollo cobra mayor importancia la implementación ambiciosa de eficiencia energética en viviendas, dado que larga vida útil de los edificios puede provocar un bloqueo para la reducción de la intensidad energética.
ANEXO 1.5. Medidas propuestas para el Sector Industrial
Durante la primera crisis del petróleo, década de los 70 del siglo pasado, se vio la vulnerabilidad del esquema energético global, basado en un 80 % en la obtención de Energía Primaria desde combustibles fósiles, recursos no renovables, contaminantes, concentrados en pocas regiones, fundamentalmente en manos de grandes consorcios internacionales y utilizados de forma muy ineficiente.
Dentro de las medidas para enfrentar los retos del Cambio Climático, el desarrollo económico y la seguridad energética, las que buscan mejorar la eficiencia energética son las que más impacto tienen a todos los niveles en el corto plazo. Se entiende por eficiencia energética en la industria, aquellos cambios que conducen a una reducción de la energía utilizada para obtener un nivel de actividad productiva o de servicios, sin afectar la calidad ni la seguridad de los procesos.
La experiencia indica que solo se podrán alcanzar resultados significativos y perdurables en la elevación de la eficiencia energética de una organización, cuando estos se obtienen a partir de un enfoque integral y como resultado de la implementación y el mejoramiento continuo de un sistema de gestión energética.
Además de los beneficios económicos, también las mejoras en eficiencia energética contribuyen a una mayor competitividad, generan más empleo e incrementan la confiabilidad de los sistemas de energía, al tiempo que reducen la vulnerabilidad al aumento y volatilidad de los precios de la energía y disminuyen las emisiones de Gases de Efecto Invernadero.
En resumen, dentro de los beneficios de la eficiencia energética se señalan:
- Contribución a la seguridad energética y a la reducción de precios.
- Mejora de la competitividad económica.
- Introducción de nuevas tecnologías.
- Creación de nuevos empleos.
- Reducción de las facturas de energía de los usuarios finales y de los subsidios del gobierno a la energía.
- Reducción de los costes de generación a través de la reducción del consumo energético y con inversión diferida en generación de energía.
- Reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero.
El uso de la energía en la industria difiere sensiblemente del uso en otros sectores por varias razones:
- Las plantas industriales son grandes consumidores individuales de Energía Primaria, mucho mayores que los usuarios comerciales, domésticos o residenciales, lo cual les permite obtener tarifas más bajas para la compra de energía.
- En las plantas industriales se generan residuos que pueden ser utilizados para la generación de Energía Primaria.
- El uso de la Energía Primaria está más relacionado con las prácticas operacionales que con otro tipo de medidas de eficiencia.
ANEXO 1.6. Barreras para el incremento de la eficiencia energética en el Sector Industrial
El incremento de la eficiencia energética, en particular en el caso del Sector Industrial, se obstaculiza por un conjunto de barreras de diferente carácter. Como principales barreras a superar para el desarrollo exitoso de los programas de eficiencia energética en el Sector Industrial, se pueden mencionar las siguientes:
Mercado
- La organización del mercado y la distorsión de precios impiden determinar el verdadero valor de la eficiencia energética.
- Los inversores no tienen capacidad de determinar los beneficios de la eficiencia energética.
- El coste del desarrollo de proyectos energéticamente eficientes puede ser relativamente alto respecto de los ahorros de energía potenciales.
Financieras
- El coste inicial y la distribución de los beneficios desanima los inversores.
- Muchos proyectos de eficiencia energética son demasiado pequeños para atraer la atención de grandes instituciones financieras multilaterales.
- Existe la percepción de que las inversiones en eficiencia energética son complicadas y con mayor riesgo que otros, porque a menudo son inversiones no basadas en activos.
- Falta de percepción de los beneficios económicos de la eficiencia energética por parte de las instituciones financieras.
- Los proyectos de eficiencia energética compiten con las inversiones tradicionales, como las centrales de producción de Energía Primaria y la industrial convencional.
- Los precios de la Energía Primaria generalmente no reflejan los costes reales o bien son demasiado bajos para atraer potenciales inversores en eficiencia energética.
Información y concienciación
- Falta de suficiente comprensión y uso de la información por parte de los usuarios para hacer un uso racional de la energía y realizar las inversiones requeridas.
- Falta de metodologías para cambiar la cultura del consumo.
Regulatorias e institucionales
- Tarifas energéticas que desmotivan la inversión en eficiencia energética.
- Estructuras que incentivan a los suministradores de Energía Primaria a vender energía en lugar de a invertir en eficiencia energética.
- Preferencias institucionales hacia las inversiones del lado de suministro.
- Falta de adecuación de la legislación para cumplir con los compromisos internacionales.
- Falta o deficiente coordinación institucional, contradicción entre mercado e intervención pública.
- Falta de continuidad en los proyectos de eficiencia energética, o de supervisión.
Técnicas
- Falta de acceso a tecnologías energéticas eficientes, adecuadas a las condiciones locales.
- Capacidad insuficiente para identificar, desarrollar, implementar y mantener inversiones en eficiencia energética.
- Falta de consenso y aprobación de instituciones eficaces que respalden estrategias o actualicen bases de información.
ANEXO 1.7. Factores clave para la promoción de la eficiencia energética en la industria
Las lecciones aprendidas de la implementación de programas nacionales de eficiencia energética en la industria en diferentes países permiten identificar un conjunto de factores que han sido claves para el éxito de estos, dentro de los que se pueden señalar los siguientes:
Aspectos institucionales y gestión del programa
- Establecimiento de una agencia o entidad con equipo de profesionales específicamente dedicados a la promoción de la eficiencia energética a nivel nacional y supranacional; con funciones y responsabilidades claramente definidas.
- Cooperación internacional para el desarrollo de programas nacionales y supranacionales de eficiencia energética en la industria.
- Establecimiento de objetivos y metas, ambiciosos pero alcanzables, basados en estudios de coste y beneficio de la implementación de tecnologías y medidas de eficiencia energética.
- Evaluación sistemática de objetivos, metas y resultados.
- Desarrollo de programas tecnológicos transversales que abarquen a fiferentes subsectores industriales. Subprogramas específicos para industrias energéticamente intensivas, pequeñas y medianas empresas (PYMES), y otros subsectores de importancia económica.
Mecanismos de precios
- Aplicación de tarifas variables que incentiven la eficiencia energética.
- Eliminación (tanto como sea posible) de los subsidios que distorsionan las señales del mercado.
- Internalización de los costes ambientales para asegurar que los precios de la energía reflejen el coste real de su producción y suministro; y estimulen las inversiones en eficiencia energética.
Mecanismos de regulación y control
- Establecimiento de metas claramente definidas para conseguir la reducción del consumo de energía.
- Establecimiento de normativas legales directamente relacionadas con la promoción de la eficiencia energética.
- Establecimiento de normativas específicas para la promoción de la eficiencia energética, como, por ejemplo, las referidas a la aplicación de sistemas de cogeneración.
- Implantación de estándares mínimos obligatorios de eficiencia energética.
- Desarrollo de actividades obligatorias, tales como la realización de auditorías energéticas.
- Establecimiento de inversiones obligatorias en eficiencia energética.
- Utilización de acuerdos voluntarios para la autorregulación de los principales consumidores de energía, con el propósito de promover determinados patrones en su demanda energética.
Medidas fiscales y tributarias
- Establecimiento de incentivos fiscales, tributarios y arancelarios, bien definidos a favor de la eficiencia energética.
- Establecimiento de incentivos arancelarios para importaciones de equipos y tecnologías industriales energéticamente eficientes.
- Aplicación de concesiones e incentivos tributarios para inversiones en eficiencia energética.
- Establecimiento de subsidios que estimulen la aplicación de medidas de eficiencia energética en lugar de subsidiar los precios de la energía.
Desarrollo empresarial
- Promoción de cambios en la cultura de las organizaciones de las empresas industriales. Compromiso de la alta dirección con la eficiencia energética como elemento clave de competitividad y del compromiso social de la empresa.
- Implementación de sistemas de gestión energética en las industrias, basados en la nueva norma internacional ISO 50001, la que ofrece un marco idóneo para establecer un sistema de gestión energética encaminado a la mejora continua del desempeño energético en las empresas del Sector Industrial.
Promoción y capacitación
- Creación de capacidades y desarrollo del conocimiento y de las habilidades profesionales necesarias para abordar con éxito el incremento de la eficiencia energética en la industria.
- Desarrollo de campañas de promoción e información pública.
- Desarrollo de programas de capacitación, entrenamiento y educación.
- Inclusión en el currículo escolar de temario específico relacionado con la eficiencia energética.
- Elaboración de páginas Web y portales en internet sobre uso racional y eficiente de la energía.
- Establecimiento de premios y reconocimientos al desempeño energético eficiente.
Desarrollo tecnológico, comercial y transformación del mercado
- Desarrollo de bases de datos e indicadores sobre eficiencia energética en la industria, coste de las opciones de mejora y experiencias exitosas.
- Identificación y difusión de las tecnologías de eficiencia energética con alto potencial de ahorro de energía apropiadas al contexto nacional, así como de las políticas, lecciones aprendidas y mejores prácticas que puedan ser aplicadas al Sector Industrial.
- Desarrollo de proyectos piloto demostrativos de equipos y tecnologías de eficiencia energética.
- Establecimiento de normas de eficiencia energética para equipos industriales.
- Establecimiento y reforzamiento del uso de etiquetas, sellos y certificación energética de equipos industriales.
- Promoción del mercado (oferta y demanda) de servicios energéticos. Creación y fortalecimiento de compañías de servicios energéticos (ESCOs).
- Desarrollo de programas en las empresas del Sector de la Producción de Energía Eléctrica para el ahorro de energía y manejo de la demanda en el Sector Industrial.
Mecanismos económicos y financieros
- Establecimiento de mecanismos de financiación aplicados al diseño y ejecución de programas de eficiencia energética.
- Creación de fondos para inversiones en eficiencia energética.
- Establecimiento de mecanismos de financiación aplicados a la inversión en equipos eficientes y en proyectos que integran los programas de eficiencia energética.
- Facilitar la preparación de proyectos de eficiencia energética.
- Adquisición e importación directa y centralizada de equipos energéticamente eficientes para reducir costes.
ANEXO 1.8. Conclusiones
Es preciso actuar y cambiar los hábitos de consumo adaptando la economía para conseguir que tanto la producción como el consumo de Energía Primaria sea lo más eficiente (para evitar pérdidas en la producción y el transporte), minimizando los consumos por parte de cualquier tipo de usuarios consumidor a todos los niveles.
La eficiencia energética es la mejor forma de reducción de emisiones de GEI. La mejor reducción en emisión es el no consumo. Todo ello considerando que nuestra sociedad quiere mantener unos niveles mínimos de confort, alcanzados tras un siglo y medio de industrialización que ha permitido alcanzar un nivel de vida sin parangón histórico en todos los niveles, aunque a diferente velocidad y alcance en cada uno de los países.
En estas circunstancias, como la población a nivel mundial está creciendo entre lineal y exponencialmente, y como todos los habitantes tienen el derecho y desean alcanzar un nivel de vida similar al de los países desarrollados, es previsible que las emisiones de GEI sigan creciendo descontroladamente, por lo que la reducción en el consumo, la eficiencia en la producción, las mejoras tecnológicas, los sustitutos tanto energéticos como en el origen de las materias primas que utilizamos, la reducción de la huella de carbono, etc,, son claves para reducir el impacto antropogénico en el aumento de emisiones de Dióxido de Carbono y en su impacto en el Cambio Climático que se está observando.
La Eficiencia Energética puede permitir reducciones de hasta el 50% del exceso de las emisiones incurridas desde 1990, tal y como se recoge en el Protocolo de Kioto, por lo que actuar en este campo es clave para una mejora en el campo de las emisiones de GEI en todos los sectores y en todos los países tanto a nivel local como regional y mundial.
Aún queda mucho por hacer y es un campo que permite gran número de actuaciones y de medidas a realizar, por lo que permite un margen de mejora fundamental para reducir durante las próximas dos décadas las emisiones de CO2 a la atmósfera, sin afectar la productividad o la calidad, sin disminuir el confort y la calidad de vida, protegiendo el medio ambiente, asegurando el abastecimiento y fomentando un comportamiento sostenible en su uso.
Se trata de un sector con gran impacto en la demanda de Energía Primaria con gran potencial para reducir su intensidad energética, por lo que debe ocupar un lugar central dentro de los programas nacionales de eficiencia energética. Es tos programas deben estar conformados por un conjunto seleccionado y ordenado de medidas, proyectos y actividades, encaminadas a cumplir la política energética nacional y sectorial, con el objetivo central de producir un determinado impacto en el mejoramiento de la eficiencia energética y de la competitividad del país.
El éxito de estos programas descansa en el establecimiento de una agencia o entidad con un equipo de profesionales específicamente dedicados a la gestión de los programas, que conduzcan las acciones para establecer los mecanismos de precios, de regulación y control, las medidas fiscales, económicas y financieras, que promuevan el desarrollo tecnológico, comercial y la transformación del mercado de eficiencia energética en el Sector Industrial.

