¿Qué se puede hacer para reducir las emisiones de GEI?
Para alcanzar los objetivos de reducción de concentración de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) más ambiciosas, es totalmente necesaria la eliminación de los combustibles fósiles que emiten GEI durante su combustión para obtener Energía Primaria, es decir, reducir la utilización de combustibles fósiles a un valor próximo a cero, procurando hacerlo cuanto antes, pero siempre de forma gradual para evitar situaciones traumáticas, como estamos experimentando estos meses en la Unión Europea a causa de la guerra de Ucrania y la reducción del suministro de Gas Natural procedente del a Federación Rusa.
Según los diferentes escenarios considerados, la escasez de recursos fósiles de fácil extracción no ayudará a realizar la transformación hacia un sistema con bajas emisiones de CO2. Se necesita de esfuerzos políticos y legislativos adicionales que permitan impulsar las nuevas tecnologías que sustituyan los combustibles fósiles utilizados extensivamente en el modelo económico y energético actual, salvo que se utilicen tecnologías de Captura y Concentración de CO2 porque estas tecnologías permitirían prolongar y mantener el modelo actual, al menos de forma parcial, facilitando durante la transición ecológica hacia el nuevo modelo de emisiones cero.
La transición del modelo económico y energético actual, a uno de cero emisiones de GEI, requiere de mucho tiempo, puesto que hay que modificar todo el sistema energético y lograr la completa descarbonización de la Economía. Se observa que la reducción de la demanda (Eficiencia Energética) jugará un papel importante durante la primera mitad del siglo XXI cuando el sistema aun dependa en gran parte de la energía de origen fósil. Mientras que la descarbonización de la economía cobrará mayor importancia en la reducción de emisiones de GEI durante la segunda mitad de este siglo.
Hoy en día no hay una tecnología mágica que consiga la eliminación total de emisiones de GEI, es necesario combinar cuanto antes las tecnologías actualmente disponibles e incorporar las que se vayan desarrollando a corto y medio plazo. Sin embargo no existe un consenso científico respecto a la mejor combinación de las tecnologías bajas en emisiones de CO2 para conseguir la futura descarbonización de la economía. Hay múltiples combinaciones de reducción de emisiones mediante estrategias de combinación de tecnologías que promuevan la Eficiencia Energética, de sustitución de combustibles e implementación de energías bajas en emisiones de CO2 como las Energías Renovables, la Energía Nuclear y la Captura de Concentración de CO2.
Teniendo en cuenta que las tecnologías de Captura y Concentración de CO2 procedente de la producción de bioenergía (BECCS) serán fundamentales para los escenarios con emisiones más bajas y totalmente esenciales en caso de retrasar la toma de decisión sobre las acciones de mitigación.
Entre otras organizaciones, recientemente la Agencia Internacional de la Energía (IEA) realizó una propuesta sobre la contribución en la reducción de emisiones de cada una de las acciones mencionadas para lograr evitar un aumento de la temperatura media del planeta por encima de 2ºC respecto a los valores preindustriales, valor que hoy en día está próximo a ser superado.
Aparte, se pueden reducir las emisiones de GEI en la agricultura, silvicultura y otros usos del suelo (AFOLU). La acción de mitigación más directa en todos los sectores consiste en crear sumideros de CO2 en la biosfera, aparte de la absorción natural en los océanos y en la cubierta vegetal de la biosfera, fundamentalmente incrementando la superficie arbolada de la tierra mediante la reforestación extensiva.

Fuente: Elaboración Propia
Además, el sector asociado a los usos del suelo se encuentra vinculado al anterior por la bioenergía, adquiriendo una gran importancia cuando se considera una estrategia de mitigación, la combinación de bioenergía con sistemas de Captura, Concentración y Almacenamiento de CO2 (BECCS) capaces de producir energía con emisiones netas negativas.
Referencias:
