¿Qué es el Efecto Invernadero?
Una vez conocida la composición atmosférica, es conveniente conocer la fenomenología por la que la energía proveniente del Sol, al llegar a nuestro planeta, es afectada directamente por la atmósfera que nos rodea.
Durante el día la atmosfera refleja una parte (efecto albedo) y absorbe el resto de la radiación solar, calentándose y dejando pasar la mayor parte a la superficie terrestre, es decir a la biosfera. Por la noche, en ausencia de radiación solar y en presencia del frío del vacío interestelar, la Superficie terrestre emite calor en forma de radiación térmica al espacio. La combinación de ambos efectos produce el sobrecalentamiento de la superficie del planeta durante el día y el sobre enfriamiento por la noche; lo que no permite mantener una temperatura media acorde a las necesidades de la vida orgánica tal y como la conocemos.
Afortunadamente la atmósfera también absorbe parte de la radiación infrarroja que emite la superficie, junto con parte de la fracción infrarroja de la radiación entrante proveniente del Sol, evitando que tanto la atmósfera como la superficie terrestre se enfríen bruscamente por la noche ya que parte de ese calor vuelve a la Tierra directamente reflejada por la propia atmósfera (Efecto Invernadero), y durante el día reduciendo la llegada de radiación entrante a la superficie terrestre. Por último, la circulación del aire tiende a compensar los desequilibrios de temperatura originados por la diferente insolación en distintas zonas del planeta, tratando de homogeneizar la temperatura de la biosfera.
Sin embargo, las características de la radiación térmica entrante y saliente son diferentes. La radiación presente en la atmósfera (tanto la absorbida por ésta como la recibida de la superficie terrestre que acaba volviendo a la atmósfera) es devuelta al espacio en forma de radiación de onda larga, mientras que la procedente del Sol es de múltiples longitudes de onda; y aquí es donde los Gases de Efecto Invernadero (GEI), tienen un efecto importantísimo en el mantenimiento de la temperatura constante.
