Industrialización de la Sociedad
Se trata de un fenómeno económico basado en la producción de bienes de consumo a gran escala y/o de manera intensiva, mediante el uso de maquinaria, de forma que se produce un impulso económico y social en todos los sectores y países en los que se ha implantado, según los preceptos de usar y tirar propios de un modelo económico lineal, en el que se extrae la materia prima, se procesa y produce el bien de consumo, se usa y al final de su vida se tira.
En general, para hacer funcionar la maquinaria utilizada para conseguir el impulso de la industrialización, se necesita Energía Primaria que es obtenida de combustibles fósiles para, mediante su uso, incrementar la producción de bienes de consumo, reducir el esfuerzo humano en la producción y mejorar las condiciones de vida de la sociedad en la que se produce. Su implantación extensiva se produjo a principios del siglo XIX, fundamentalmente gracias a que el coste de los combustibles de origen fósil fue relativamente bajo y por consiguiente se pudo extender su uso a todos los niveles y países muy rápidamente.
Aparentemente era un proceso útil y sano para los habitantes de la zona en que se implantaba o utilizaba, sin embargo, como todo proceso en el que se utiliza el intercambio de energía, la industrialización ha traído consecuencias al medioambiente, de entre las que destaca el impacto de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera y el consiguiente Cambio Climático que producen; así como otras consecuencias sociales asociadas al impacto en el modo de vida de las personas trabajadoras que eran necesarios para desarrollar las distintas industrias que se estaban implantando en cada momento.

Fuente: La Revolución Industrial Y SU IMPACTO EN LA Sociedad
Desde el comienzo de la historia de la humanidad la inventiva ha afectado considerablemente al modo de vida. Descubrimientos clave como el uso de los metales, la rueda o el dominio del fuego hasta el de sistemas de regadío musulmanes, poleas medievales e incluso la imprenta, se han ido produciendo de forma muy paulatina, lenta y con un impacto medioambiental limitado. Sin embargo, desde el siglo XVIII el crecimiento ha sido exponencial gracias al desarrollo de las maquinarias de vapor, el aprovechamiento del petróleo y el manejo de la electricidad.
Se trata por tanto de un proceso en evolución por etapas en las que la economía crece estimulando la producción industrial, extendiéndola a la producción de grandes volúmenes ayudándose de maquinaria cada vez más avanzada, de forma que se autoalimenta creciendo sin parar y de forma prácticamente lineal y descontrolada. Todo ello impulsado gracias al paso del uso de combustibles de origen bio (madera) al uso de combustibles de origen fósil (inicialmente carbón), fuente fundamental del problema asociado a la emisión de Gases de Efecto Invernadero producidos por su quema industrial, proceso acelerado posteriormente con el uso extensivo del petróleo.
La industrialización significó un cambio de orden y de régimen social. Significó un cambio de paradigma de un mundo completamente medieval a un mundo moderno.
