Medidas Instrumentales
Las medidas instrumentales incluyen toda una serie de instrumentos de diverso tipo: económico, financiero, fiscal y de gestión. Estas medidas se plantean principalmente desde las administraciones públicas y tienen como destinatarios tanto a los consumidores como a los productores de Energía Primaria.
Medidas económicas y financieras. Son aquéllas que promueven un consumo responsable a través de incentivar económicamente a los usuarios. Las más relevantes son:
- El sistema tarifario. Existen varios tipos de tarifas eléctricas, del resto combustibles y de fuentes de Energía Primaria que se pueden contratar. Normalmente, en los hogares siempre se contrata el mismo tipo de tarifa, pero ése no es el caso de, por ejemplo, las industrias, que suelen contratar el tipo de tarifa que les sea más rentable.
- Las relacionadas con la financiación. Subvenciones y préstamos bancarios preferenciales con menores tipos de interés para ayudar a la sustitución de equipos por otros más eficientes; o para la instalación de Energías Renovables, en sustitución de las fuentes convencionales de energía, o la transformación hacia sistemas productivos más eficientes, incluyendo el cambio a nuevos procesos físicos, químicos e industriales.
Medidas fiscales. Son aquéllas que favorecen la disminución del consumo a través de la disminución de tasas e impuestos asociados a aquellas fuentes de Energía Primaria más sostenibles, renovables o menos contaminantes.
Medidas normativas. Son aquéllas que obligan a los consumidores y a los productores a cumplir una serie de normas (ordenanzas y decretos) implantados por las distintas administraciones públicas. Tienen carácter de obligatoriedad y a diferencia del resto de medidas que se han visto hasta ahora, pueden conformar grandes avances a futuro.
Por ejemplo, el Código Técnico de la Edificación, que entró en vigor en 2006, exige la instalación de sistemas solares térmicos, para calentar el agua, en los edificios de nueva construcción o en los que se rehabiliten en todo el territorio nacional, y la instalación de placas solares fotovoltaicas en las azoteas de las grandes superficies. Las medidas normativas son, pues, necesarias cuando se quiere garantizar el cumplimiento de determinadas actuaciones.
Medidas de gestión. Son iniciativas vinculadas a la gestión energética tanto de los productores como de los consumidores finales. Algunos ejemplos son la promoción de sistemas de gestión ambiental o de auditorías energéticas destinadas a mejorar la eficiencia energética de las actividades y servicios que presta una organización, y que supongan la disminución del consumo energético.
Por ejemplo, una instalación, edificio o vivienda podrían llevar a cabo una auditoría energética para saber dónde y cómo consume la energía; una vez conocidos estos datos se puede actuar adoptando medidas de ahorro y eficiencia energética y reducir la factura eléctrica y de consumo de otras fuentes de energía como el Gas Natural.
