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La economía circular como alternativa

A diferencia del modelo lineal actual, el modelo económico circular toma como ejemplo la naturaleza. Consiste en un sistema que utiliza los recursos de forma que prima su aprovechamiento mediante la reducción al máximo de los elementos utilizados y la reducción de desechos que puedan no ser reutilizados y/o reciclados. Se trata de un modelo que busca la reducción de la producción a lo realmente indispensable, solo cuando es necesario hacer uso del producto, y que apuesta por la reutilización de los productos o de aquellas partes que por sus propiedades no pueden devolverse al medioambiente.

Un modelo que busca la maximización del uso de materiales biodegradables en la fabricación de bienes de consumo –nutrientes biológicos– para puedan ser devueltos a la naturaleza sin causar daños medioambientales una vez finalice su vida útil.

En los casos que no sea posible utilizar materiales ecológicos –productos técnicos, componentes electrónicos, metálicos, baterías…–, es necesario considerar en cualquier etapa del proceso de fabricación (fundamentalmente en su concepción y/o diseño) la facilidad de reciclado para permitir una nueva vida del residuo, reincorporándolos al ciclo de producción como materia prima y así, que vuelvan a ser parte de otros productos nuevos. Junto con la minimización de la producción de residuos a enviar a vertedero o a incinerar para reducir o eliminar el impacto medioambiental; y en aquellos casos en que no puedan ser reutilizados, reciclarlos de manera lo más respetuosa posible con el medioambiente.

A diferencia de otros modelos económicos donde prima el aspecto económico por encima del social o medioambiental, la economía circular supone una sustancial mejora común tanto para las empresas como para para los consumidores. A través de este modelo podría estar llegando a su fin el paradigma del modelo económico lineal actual que es insostenible con el medio ambiente ya que en la actualidad, la población mundial en su búsqueda del bienestar está haciendo que se necesite alrededor de 1,7 veces la capacidad de nuestro planeta.

En todos los Sectores, todas las entidades y personas que han puesto en práctica este sistema están comprobando que reutilizar los recursos resulta mucho más rentable que crearlos desde cero. Los precios de producción se reducen, disminuye el volumen de GEI que se emiten de manera antropogénica, y, de esta manera el precio de venta se reduce. Esto beneficia al consumidor; no sólo en lo económico, sino también en la vertiente social y medioambiental y al productor al ajustar los procesos productivos y el volumen de sus empresas a la realidad productiva y del bienestar.

Los principios en los que se basa este sistema económico son:

  1. Los residuos se convierten en recurso. Todo el material biodegradable que no puede ser reutilizado vuelve a la naturaleza y el que no es biodegradable se reutiliza.
  2. El segundo uso. Reintroducir en el circuito económico los productos y los bienes de consumo que ya no satisfacen las necesidades iniciales de los consumidores.
  3. La reutilización. Reusar ciertos residuos o partes que todavía pueden funcionar, para la elaboración de nuevos productos.
  4. La reparación. Encontrar una segunda vida a los productos estropeados.
  5. El reciclaje. Utilizar los materiales que pueden ser separados de los residuos para volver a utilizarlos como recursos.
  6. La valorización. Aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar, sustituyendo otras fuentes de Energía Primaria.
  7. Funcionalidad. Eliminar la venta de productos y sustituirla por un sistema de alquiler de bienes. Cuando el producto termina su función principal, vuelve a la empresa, que lo desmontará para reutilizar sus piezas válidas.
  8. Fuentes de Energía de origen Renovable. Eliminación de los combustibles fósiles para producir, reutilizar y reciclar el producto.
  9. La eco-concepción. Considerar los impactos medioambientales a lo largo de todo el Ciclo de Vida de un producto e integrarlos desde su concepción y/o diseño.
  10. La ecología industrial y territorial. Establecimiento de un modo de organización industrial en un mismo territorio caracterizado por una gestión optimizada de los stocks y de los flujos de materiales, energía y servicios. Evitar en lo posible la deslocalización y globalización de los procesos industriales.

Referencias:

  1. Economía lineal y circular: ¿a qué se refieren cada uno de estos términos y cuáles son sus diferencias?
  2. Fundación Economía Circular

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