Transición Ecológica y/o Transición Justa
Desde nuestro punto de vista, el mundo, tal y como lo conocemos precisa de una transición hacia un nuevo modelo económico basado en las Energías Renovables y que sea sostenible desde lo más profundo de su ADN. Una transición que prime los procesos industriales que busquen y favorezcan la Reutilización y la Reparación, así como aquellos que incentiven la Reducción de la extracción de materias primas naturales mediante el Reciclado. En definitiva, lo que el mundo necesita con urgencia es cambiar el paradigma actual de una economía lineal que prima la producción, el usar y el tirar buscando algo más cercano a la economía circular.
Con independencia de opiniones personales, políticas y/o religiosas, nuestro Planeta no es físicamente capaz de soportar el uso indiscriminado que la población mundial. Máxime cuando la porción actual está provocando un cambio medioambiental cuyas consecuencias finales aún no son totalmente previsibles, si bien empiezan a ser cuantificables y lo que muestran no es bueno. Puede significar que la humanidad se esté enfrentando a su propia extinción asociada al cambio de las condiciones de vida locales, regionales y globales, con el consiguiente impacto social.
En la actualidad se necesita más de 1,7 planetas para satisfacer los hábitos de consumo y para mantener la calidad de vida obtenida. No es difícil imaginar que este impacto será mucho mayor cuando el resto de la población mundial que en la actualidad no tiene el mismo nivel de vida que los habitantes de los países desarrollados, cuando alcancen el mismo nivel, por lo que es imprescindible el cambio. Las previsiones más desfavorables hablan de hasta 7 planetas para sustentar el modelo económico actual.
El problema es que todo cambio significa pasar de una situación estable a otra estable también pero diferente y el paso entre dos estados estables o estacionarios se conoce como transición, de ahí el concepto de Transición entre los dos modelos económicos. La descarbonización de la economía y el Cambio Climático asociado a los Gases de Efecto Invernaderos emitidos para la producción de Energía Primaria imponen una Transición Energética entre los modelos de producción mayoritarios en la actualidad, los basados en la quema de Combustibles Fósiles, y los modelos mayoritarios de producción futura, basados en fuentes de Energía Renovable.
Por tanto, la transición entre los ambos modelos económicos precisa de una Transición Energética. Ahora bien, necesita algo más. Es preciso cambiar los procesos buscando la transformación del modelo actual a una economía y sociedad más sostenibles con el objetivo de reducir el impacto ambiental y combatir el Cambio Climático. Este concepto implica cambiar la forma en que producimos y consumimos, promoviendo el uso de Energías Renovables, la economía circular y la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Esto se conoce como Transición Ecológica, que es mucho más que una Transición Energética.
El problema viene de como afectará socialmente la modificación de los modelos y procesos de producción que puedan adaptarse al nuevo modelo sostenible, la creación nuevos procesos sostenibles desde origen y la destrucción de aquellos que no puedan adaptarse a las nuevas características productivas.
Y aquí es donde aparece el concepto de Transición Justa, porque no es el cambio por el cambio y la destrucción de los procesos industriales que no se adapten, ni siquiera el greenwashing o destrucción de puestos de trabajo buscando personal más barato o mejor cualificado aprovechando el tirón de la Transición Ecológica y de los procesos, creación y destrucción de los modelos. Es el cambio respetando al eslabón más frágil de la cadena productiva, el trabajador y su entorno.
La historia está llena de cambios que han afectado siempre a los trabajadores menos cualificados y a los más especializados, es imprescindible que en esta ocasión se respeten los derechos de los trabajadores actuales y que mediante formación y adaptación sean reconvertidos hacia puestos de trabajo sostenibles.
Son muchos los políticos y organizaciones mundiales de todo tipo que hablan de una Transición Ecológica imprescindible para garantizar las condiciones de vida de nuestra biosfera mientras asimila el nivel de vida alcanzado por la población mundial existente y el que previsiblemente se alcance en el futuro, sí como los nuevos retos futuros como la IA, la digitalización social, el espacio, etc. Sin embargo, en general, salvo en mensajes populistas de todo tipo, ninguno ha interiorizado las consecuencias previsibles del impacto social que supondrá la desaparición masiva de puestos de trabajo y la creación de nuevos puestos asociados a perfiles completamente diferentes de trabajadores y de formación.
Iremos viendo como evoluciona todo, pero los mensajes emitidos no son alagüeños. No vale con dar una patada al problema esperando que se solucione por sí solo, porque por sí solo no se solucionará. Hay que trabajar muy duramente buscando la solución mejor para todos y por ahora no lo vemos ni interiorizado ni asumido, a pesar de que todo el mundo se pone la medalla de la sostenibilidad, la ecología y la justicia, mientras no se hace realmente nada a excepción de cambios en la producción de energía, eficiencia energética o transporte ecológico, pero a medio plazo ¿qué?
