Metodologías de cálculo de Emisiones de CO2

Para conocer el estado de las emisiones reales y previsibles de CO2 a nivel local, regional y mundial, existen muchas metodologías de análisis que estudian la evolución de la demanda de la Energía Primaria en que se incurre, definiendo varios escenarios tipo, como por ejemplo, el “Escenario de Referencia” o “Worst Case“ que representa los consumos y emisiones realmente incurridos y que simula la situación futura manteniendo los hábitos actuales de consumo y de emisión; y el “Escenario Sostenible” o “Best Case“ en el que se actúa para tratar de cumplir con los límites marcados por el Protocolo de Kioto y se busca la sostenibilidad; y varios escenarios que tratan de atender distintas estrategias de consumo intermedias.

Como ya he dicho, hay otras en las que se pueden combinar diferentes tecnologías de reducción de emisiones de GEI y/o de estrategias que puedan permitir estimar diferentes situaciones medioambientales, como por ejemplo suponer escenarios en los que se mantienen los hábitos actuales, o en los que se consiguen disminuciones de impacto con diferentes subidas de temperatura media global, como por ejemplo suponer que solo suba 1ºCelsius o 1,5, etc.

De entre las diferentes metodologías, a nosotros nos gusta la planteada por el panel de expertos de la IGU (International Gas Union), una de las organizaciones de referencia a Nivel Mundial. En ella, en general se consideran como limitantes los escenarios de referencia y sostenible, y, por tanto, la evolución a futuro de las emisiones reales se situará entre ambos escenarios, más o menos cerca de cualquiera de ellos, dependiendo de las actuaciones que se realicen como estrategia de control de emisiones, si bien, los expertos estiman el mantenimiento de unas emisiones de GEI notablemente elevadas y muy en línea con las predicciones del “Escenario de Referencia” o “Worst Case”.

Existen diferentes escenarios, que se pueden catalogar en función del objetivo final de reducción del volumen de emisiones, como las anteriores, o en función del objetivo de reducción en base al incremento de la temperatura superficial causado por los GEI y su concentración atmosférica. Otras metodologías resumen las actuaciones y los escenarios en función de la disminución de temperatura superficial en grados centígrados, etc. La metodología elegida permite evaluar y agrupar los emisores de CO2 en función de sus características, por sectores diferenciados: Sector Transporte (responsable de aproximadamente el 40% de emisiones), Sector Eléctrico (del 30%), Sector Residencial y Doméstico (del 8%) y Sector Industrial (del 20%).

Nosotros elegiremos esta última porque permite trabajar directamente en la emisión de GEI, implantando estrategias de control directamente en los distintos tipos de emisores que hay porque es mucho más fácil trabajar con gases concentrados directamente en la emisión que con gases diluidos en la atmósfera.

Referencias:

  1. IGU Reports | International Gas Union

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