Población Mundial, Impacto y Nivel de Vida

La población mundial está en pleno crecimiento, un crecimiento prácticamente exponencial hasta la fecha, que se prevé se mantenga en el futuro acorde a los resultados obtenidos a partir de los modelos de previsión. La siguiente figura muestra cómo se prevé que sea este crecimiento y, siendo conscientes de que la cultura del bienestar es un movimiento que se extiende a todos los niveles y sociedades, es totalmente predecible que el consumo de Energía Primaria crecerá acorde al aumento de la población. Un consumo directamente proporcional a la calidad de vida; y, como en todos los países los distintos gobiernos locales buscan elevar el nivel de vida de sus habitantes como uno, si no el principal, derecho fundamental de sus habitantes, se puede decir sin temor a equivocarse, que aumento de población irá de la mano de mayor consumo de Energía Primaria.

Recientemente se actualizaron las proyecciones de crecimiento de la población para incluir el fenómeno de incremento demográfico asociado a la edad reproductiva y por lo tanto al número de nacimientos, frente al número de decesos. En la actualidad el número de nacimientos supera al total de muertes, por lo que las proyecciones muestran un inevitable crecimiento demográfico hasta por lo menos finales del siglo XXI, previendo alcanzar los 11.000 millones de personas.

De acuerdo a la siguiente figura, se puede ver que la edad media de la población mundial está aumentando de manera lineal desde 1970 hasta alcanzar los 30,9 años en 2025. Esto muestra que la población mundial está envejeciendo y al hacerlo se va convirtiendo en una población que demanda mayor nivel de vida, por lo que esta tendencia, si bien frenará el crecimiento de la población a la larga, aumentará la demanda energética.

Esto, junto con una Tasa Global de Fecundidad (TGF) de 2,1 representa la Fecundidad de Nivel de Reemplazo: el número promedio de hijos por mujer necesario para que cada generación se reemplace exactamente a sí misma sin necesidad de inmigración internacional. Y como puede verse, con una tendencia clara a seguir disminuyendo. Si llegase a decaer por debajo de 2,1 provocaría que la población total comenzara a disminuir; y el valor actual de 2025 de 2,2. Esto indica que en un futuro muy cercano la población mundial alcanzará su máximo decayendo por disminución de nacimientos.

Ahora bien, si juntamos esto al aumento de la esperanza de vida, tenemos dos de las tres condiciones que hacen que la población siga creciendo aún modificando la tasa de fertilidad a la baja. En la actualidad, en 2025, la esperanza de vida al nacer de los hombres es de 70,9 años, de las mujeres de 76,2 y para ambos géneros, de 73,5. Y como puede verse en la figura, con una tendencia al alza claramente definida.

Y el tercer factor a considerar es el de la disminución de la mortalidad infantil. en la actualidad, en 2025, la tasa de mortalidad infantil es de 26,4 por cada 1.000 nacidos y las muertes de niños menores de 5 años de 35,5, con una tendencia muy clara a seguir disminuyendo en el futuro cercano y a medio plazo.

Analizando los tres factores en su conjunto de manera simultánea, se concluye que la población mundial está aumentando su edad mediana debido a que la tasad e fertilidad está disminuyendo, la esperanza de vida aumentando y las tasas de mortalidad infantil y de menores de 5 años también están disminuyendo. Los tres factores a la vez hacen que la población mundial siga creciendo aunque su edad mediana aumente también, si bien, se prevé el llegar a un máximo a corto o medio plazo, que de acuerdo a la primera figura se alcanzará hacia el último cuarto de este siglo.

Por otra parte, la riqueza de la población (PIB per cápita) ha crecido a un ritmo constante y mantenido con una tasa del 1,4% anual y se prevé que este crecimiento se mantenga a lo largo de todo el siglo XXI. En 2022 se situó en 10.500 USD/persona y, de seguir al ritmo actual se situaría a finales del Siglo XXI en seis (6) veces los valores registrados en 2010, más aún si se considera el impacto de las economías emergentes.

En resumen, tanto la población como su nivel de riqueza crecerán de forma continua y casi exponencial a lo largo de este siglo, por lo que, si se pretende acelerar la reducción de la cantidad de energía que es consumida por habitante y el uso de combustibles fósiles como principal y casi única fuente de Energía Primaria, es necesario actuar simultáneamente en todos los sectores energéticos y productivos que emitan Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Es decir, teniendo en cuenta el incremento poblacional, el mantenimiento y la mejora de la calidad de vida y la evolución del poder adquisitivo per cápita, el problema medioambiental asociado a la emisión de GEI de origen fósil y sus consecuencias asociadas al impacto del Cambio Climático, es muy previsible que la situación actual de uso extensivo de los combustibles fósiles se agravará con el paso del tiempo si no se implementa, de forma agresiva y extensiva, una estrategia de sustitución del modelo económico actual (usar y tirar) a otro basado en Energías y materias primas de origen Renovable y sostenible con el medioambiente (usar, reciclar y reparar).

Referencias:

  1. Naciones Unidas (1 de diciembre de 2025)
  2. World GDP per capita – Charts | Diagrams | Graphs
  3. Demografía mundial 2025 (población, edad, sexo, tendencias) – Worldometer

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